DIOS SE ENCARGA DE TODO

TEXTO: 1 Corintios 2 RV1960


1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.

2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.

3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;

4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,

5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,

8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

9 Antes bien, como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han subido en corazón de hombre,

Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.




INTRODUCCION:

Hace unos días, hablando con alguien, me dijo: El Dalai Lama que es una persona muy sabia, dice que “todas las religiones son caminos y todas conducen a Dios, y lo importante es ser buena persona”


Entonces yo le contesté, ¿sabes lo que dijo Jesucristo?, a lo que me contestó que no, y le respondí:


Juan 14:6

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


A lo que me dice: bueno, pero Jesucristo es uno más con su propia verdad, como todos.


La filosofía del mundo


Esta es la filosofía que hay en general en nuestra sociedad hoy en día:

“Todos tienen su verdad”


Todos los filósofos, pensadores, y los fundadores de religiones, murieron buscando el camino, la verdad y la vida, sólo Jesucristo afirmó que Él mismo lo es.


Moisés y los sabios de Egipto


Esto no es nuevo, en todas las épocas los pensadores y sabios trataron de ser más sabios que Dios, y trataron de imponer sus propias ideas sobre Dios, veamos esta historia en el Antiguo Testamento, que data de unos 1.500 años a.C y que nos ayuda a ilustrar este tema:


Éxodo 7:8-13

8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:

9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.

10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra.

11 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;

12 pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.

13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

Los sabios y hechiceros del Faraón, imitaron el poder de Dios, pero su obra fue efímera, enseguida el poder de Dios, destruyó lo que ellos habían creado.


La Revelación


Así es como los sabios y pensadores, tratan de ser como Dios, revelar la verdad con teorías y pensamientos acerca de Dios, y de cómo llegar a El, pero el único que tiene la verdad, es Dios mismo, y sólo El nos la puede revelar.


Tal como nos lo dice Pablo, nuestro espíritu en nuestro interior conoce nuestra propia intimidad más profunda, y el Espíritu de Dios conoce la intimidad mas profunda de Dios y nos la revela. v.10-13


El Poder de Dios


Por eso Pablo comienza su carta diciendo que no va a hablar con palabras persuasivas, ni elocuentes y sabias, sino que iba a predicar el Evangelio, sin más, porque el que convence y habla al corazón es el poder de Dios a través de su Espíritu. v.1-5


Pablo aprendió la lección por experiencia propia; llegó a Corinto desde Atenas, allí se reunió con filósofos y dio su discurso tratando de hablar su mismo lenguaje de disertación filosófica, pero esto produjo pocos resultados. Hechos 17:22-34


La Palabra de Dios y el Espíritu Santo


Cuando la gente escucha la Palabra de Dios algo pasa:


Isaías 55:11

11 así también mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a mí vacía, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene éxito en todo aquello para lo cual la envié.


Lo que convence, lo que habla al corazón, y tiene poder para transformar a las personas es la palabra de Dios que es usada por el Espíritu de Dios para llegar a lo más profundo de nuestros corazones.


Hebreos 4:12

12 La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.


Muchos intentan convencer a los estudiosos y a los sabios por medio de argumentos filosóficos y discursos persuasivos, con pruebas históricas y científicas, porque parece que si uno no está al alcance de su intelecto no puede presentarles el Evangelio, pero la “sencillez” del Evangelio es lo que Dios a elegido para mostrar su incomprensible poder, poder para cambiar vidas y transformarlas, tanto al que tiene mucho conocimiento intelectual según los criterios de este mundo, como a la persona más simple. v.5


El Evangelio


Pablo estaba a la altura de cualquier sabio de la época, pero decidió presentar el Evangelio y nada más, y que Dios se encargue del resto. v.1-5


El Evangelio es la Buena Noticia de que Dios se acercó a la humanidad tomando la iniciativa de volver a establecer la conexión entre Dios y los seres humanos que se habían apartado de El.


Dios a través de su Hijo, que murió en la cruz y resucitó, v.2, nos rescató, ese es el Evangelio, y creer en el Evangelio nos salva de estar separados eternamente de El. Juan 3:16


Nosotros compartimos, Dios convence


Si eres intelectual, y tienes altos conocimientos humanos, eso es buenísimo, si eres una persona simple y sencilla, esos conocimientos, aunque son buenos, no son necesarios, no necesitamos saber mucho para compartir el Evangelio, sólo necesitamos conocer lo que dice la Palabra de Dios y compartirlo, y El se encarga del resto, por medio de su Espíritu, nosotros no somos los que convencemos a las personas con nuestros argumentos, es el poder de Dios el que se encarga de eso. v.5


Romanos 10:17

17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.


La palabra de Dios abre los oídos espirituales de las personas y produce fe.


La verdad es una persona: Jesucristo


Los sabios de este mundo tienen muchas teorías, y piensan muchas cosas, pero el que es la Verdad es Jesucristo, la Verdad es una persona, Jn.14:6, la verdad no es una idea o un pensamiento, la verdad no la podemos buscar dentro de nosotros mismos o en la naturaleza como dicen muchos.



Misterio


Pero los creyentes tenemos que seguir creciendo, una vez que creímos en el Evangelio, debemos profundizar en las cosas que hasta hace 2000 años atrás, cuando vino Jesucristo, estaban ocultas, eran un misterio, y que fueron reveladas a los que creemos en El, y podemos conocerlas a través de La Biblia. v.6-9


Madurez espiritual


Pablo nos habla de un crecimiento, los niños comienzan bebiendo leche y cuando son más grandes comen alimento sólido, la leche espiritual es el Evangelio, y el alimento espiritual es conocer a Cristo en profundidad, Heb.5:12


Jesucristo nos dijo:

Juan 6:55

55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.


Conocer y saber


Pero cuando nos referimos a conocer, no nos referimos a la acumulación de datos y al mero aprendizaje mental, no se refiere solo a saber, nos referimos a un conocimiento que viene por una manifestación de Dios a nosotros, que establece una relación de intimidad con Dios.


Juan 17:26

26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

En esa relación y en el estudio de su Palabra, vamos creciendo y madurando, y esto nos afianza para que la relación con El crezca y no fluctúe por dudas y vivencias que nos apartan de El si no estamos arraigados en su Palabra. Efesios 4:11-15


No nos entienden


Los que no le pertenecen no pueden entender las cosas espirituales, porque no tienen su Espíritu morando en ellos, v.12-13 entonces no entienden y no pueden profundizar en la Palabra de Dios, porque sólo leen la letra y no perciben la profundidad de lo que Dios nos está diciendo.v.14


La mente de Cristo


Pablo termina el pasaje diciendo que nosotros tenemos su Espíritu en nosotros y la mente de Cristo, por eso le entendemos, v.15-16


Y en este momento te estarás acordando de todos esos malos pensamientos con los cuales luchas constantemente y te preguntas ¿cómo puede ser esto posible si me pasa esto? Rom.7:20


Y te aseguro que lo que te pasa a ti nos pasa a todos sin excepción, todos tenemos pensamientos que no agradan a Dios, de vez en cuando, ya sean de venganza, de odio, rencor, envidia, de fracaso, de impureza sexual, de egoísmo, etc. y luchamos constantemente contra ellos porque son vestigios de nuestra antigua naturaleza. Mt.15:19


Estamos en obras, y Cristo a través del Espíritu Santo nos va transformando. 2 Cor.3:18


Pero somos un cuerpo más grande que nuestro propio cuerpo, todos los creyentes formamos el cuerpo de Cristo y El es la cabeza, el Espíritu Santo llena el cuerpo, y la cabeza tiene una mente que comanda todo el cuerpo, hace que se muevan los brazos, las piernas, las manos, etc., y esa mente es la de Cristo, por eso tenemos la mente de Cristo, porque ¡El tiene el control de nuestras vidas, El tiene el control de su Iglesia! Ef.5:23



CONCLUSION:



Los seres humanos pueden tener muchas ideas, y creerse muy sabios, pero lo más sabio del hombre no llega ni a un poquito de la sabiduría de Dios que se manifestó a la humanidad a través de su Hijo.


Esto la gente no puede entenderlo, pero nuestro trabajo no es argumentar con palabras sabias, sino exponer el Evangelio, y Dios se encarga del resto.


Pero no debemos quedarnos sólo con conocer a Cristo, y compartir el Evangelio, Dios quiere hacernos crecer, y eso sólo lo podemos hacer relacionándonos íntimamente cada día con Cristo y estudiando su Palabra.


¿Cómo te sientes espiritualmente hoy?


¿Sientes que eres un bebé espiritual? ¿Qué necesitas más?


Ven a Cristo, relaciónate con El, habla con El, estudia la Biblia, relaciónate con el resto del cuerpo, no te aísles de Dios ni de tus hermanos, ¡solo no puedes!!!!

¡Y no estás solo!!!!


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