Buena tierra para sembrar
- Iglesia de la Concordia

- 29 ene
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 12 feb
TEXTO: Lucas 8:4-15 RV1960
Parábola del sembrador (Mt. 13.1-15,18-23; Mr. 4.1-20) 4 Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: 5 El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. 6 Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. 7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. 8 Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. 9 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? 10 Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. 11 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero estos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 La que cayó entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
INTRODUCCIÓN:
¿Te ha pasado de comprar una planta espectacular en la tienda, y a los pocos días de tenerla en tu casa se seca?
La has regado con esmero, miraste un tutorial en YouTube sobre el cuidado específico de ese tipo de planta, la pusiste en el lugar en el que 1recibía la luz adecuada…hiciste todo lo que creías que había que hacer, pero la planta dejó caer las flores, las hojas, y solo quedó un palito seco.
En cambio tu madre recoge un trocito de planta de la calle, lo pone en un macetero viejo y la planta se desarrolla tan lozana que en poco tiempo parece un árbol.
Evidentemente, en estos tiempos la agricultura no es algo al alcance de la mayoría de la población. Hace 2000 años predominaba la cultura agrícola, en general la mayoría de la gente trabajaba en el campo, por eso Jesús utilizaba los elementos conocidos por la mayoría de la gente para explicar su mensaje.
Aquí lo encontramos hablando a una multitud, v.4 y para dirigirse a ellos, como en otras ocasiones también lo hace, elige una parábola, que es un relato que deja una enseñanza, en la que hay elementos del campo por todos conocidos.
Un privilegio
Es un privilegio para nosotros tener acceso a la explicación de esta parábola directamente de Jesús, al igual que la tuvieron sus primeros discípulos, aquí no hay lugar a duda de su interpretación ni tenemos que esforzarnos en descifrar cuál es el mensaje que nos quiso dar. Así como cuando leemos un pasaje y lo entendemos por la acción del Espíritu Santo, en ese momento Jesús en persona le explicaba a sus discípulos lo que Él quería comunicar en sus parábolas, una explicación que no estaba al alcance de todos. v.10
En esta Parábola encontramos:
- Un Sembrador, v.5
- Una Acción: sembrar, v.5
- La Semilla, v.5
- Los 4 tipos de Terreno, v.5-8
- La Interpretación, v.11-15
Sembrador:
Aunque aquí no dice Jesús específicamente quién es el sembrador, en otra parábola sobre un sembrador contada en Mateo 13, nos dice que el sembrador es Jesús; entonces en un principio podríamos decir que el sembrador es Jesús: Mateo 13:37 37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. Aunque en ese momento, cuando Jesús estaba en la tierra, predicaba él directamente a la gente, cuando dejó este mundo, sigue haciéndolo a través de sus seguidores, esto es a través de nosotros, él es el sembrador, pero esparce la semilla a través nuestro. Jesús dijo: Mateo 10:27 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. Mateo 28:19 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
Acción:
Hay un acto práctico y voluntario de sembrar, v.5, aquí se refiere a proclamar, predicar, anunciar, comunicar un mensaje. Lucas nos dice que Dios envió un mensaje: Hechos 10:36 336 Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos. El apóstol Pablo, nos dice respecto a ese mensaje de Dios: Romanos 10:14-17 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Semilla:
La semilla es la Palabra de Dios, lo dice claramente Jesús en el v.11 Lo que tenemos que sembrar es la Palabra de Dios, no es una filosofía, no es una religión, no es un conjunto de dogmas y mandamientos, sino Su Palabra. Y la Palabra que predicaba Jesús era: Mateo 4:17 17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Arrepentíos, “metanoia”, cambien de mente. Otras versiones lo traducen: convertíos, y creo que este término se ajusta más al significado original. Jesús predicaba la conversión de las personas. El comienzo de una nueva vida, dejando atrás los pecados y yendo hacia adelante a la santidad. El apóstol Pablo nos explica muy claramente: 4Romanos 10:8-13 8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. 12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; 13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Esta es la semilla que sembramos, que tienes que convertirte recibiendo a Jesús como el Señor de tu vida creyendo en su muerte y resurrección, y declararlo tanto con tu boca como en lo profundo de tu corazón, porque si solo lo dices eres como la semilla que no cayó en buena tierra.
4 tipos de Terreno:
Desde el v.5 al v.8 nos encontramos que hay 4 tipos de terreno en los que cae la semilla, con dos tipos de resultado, en tres no hay fruto, y en el último hay fruto en abundancia:- Junto al camino v.5, resultado: sin fruto, la semilla es pisada y las aves se la comieron v.12- Piedras v.6, resultado: sin fruto, se secó v.13- Espinos v.7, resultado: sin fruto, se ahogó v.14- Buenatierra v.8, resultado: llevó mucho fruto v.15
Interpretación:
Desde el v.11 al v.15 encontramos la interpretación dada por el mismísimo autor de la Parábola. 11 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de 5su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero estos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 La que cayó entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
En resumen tenemos a 4 tipos de personas que oyen la Palabra de Dios:
- Junto al camino, los que no creen v.12
- Piedras, los que se apartan v.13
- Espinos, los que se ahogan por el materialismo v.14
- Buena tierra, los que creen y perseveran v.15
Perseverancia
La semilla que germina y produce fruto, nos dice que cayó en buena tierra, son personas dispuestas a recibir el mensaje y dispuestas a perseverar. v.15
El apóstol Juan nos dice: 2 Juan 9 Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo. El factor común en los otros tipos de personas representados por los otros tipos de terreno, v.12 al v.14, es que ninguno persevera, siempre hay algo que los lleva a abandonar la fe. Aquí no debatimos si la salvación se pierde o no, sino como dijo el apóstol Juan, si no hay perseverancia, entonces el Señor no está en tí, esa fe no era sólida, no había caído en buena tierra. No solo en esta congregación, sino a nivel mundial, miramos a nuestro alrededor en las reuniones y hay muchos bancos vacíos, le hablamos a las personas del Señor y no quieren oír, en realidad la buena tierra es escasa, hay poca. Pero eso no tiene que desanimarnos, porque ya sabemos que como dice Mateo 20:16 …muchos son llamados, mas pocos escogidos.
¿Y tú qué tipo de tierra eres?
Lo que sí es importante es examinarnos cada uno de nosotros a nosotros mismos para darnos cuenta que tipo de tierra somos. Como dice: 2 Corintios 13:5 5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos… Perseverar en la fe es lo que te garantiza que eres buena tierra, y como dice Juan, eso demuestra que el Señor está en tí.
Lo que parece buena tierra.
Y atención hay cosas que nos parecen buena tierra y aún así no lo son. Asistir a la iglesia no es garantía de que tu relación con Dios es buena, pero no asistir indica que algo no está bien en tu relación con El. Así mismo, tener un tiempo de oración con Dios en el que hablas con Él, y no solo le pides, sino que le adoras y agradeces, no indica que tu relación es buena, pero si no lo tienes es seguro que tu relación con El, no es buena. Leer la Biblia no es una indicación de estar bien con Dios, pero si no la lees, es una clara indicación de que tu relación con Dios no es buena.
El labrador
Examinémonos delante de Dios, consideremos cómo está nuestra vida, y ajustemos aquello que tengamos que ajustar para perseverar en la fe. La semilla es sembrada por todas partes, y va cayendo en diferentes tipos de terreno, sin discriminación de ningun tipo, y tal vez te has dado cuenta que no eres buena tierra, entonces acude delante del Señor para que El limpie el terreno, ahuyente a los pájaros, quite las piedras, corte las malezas, y siembre Su Palabra en tu corazón. Jesús dijo: Juan 15:1 15 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
CONCLUSIÓN:
Jesucristo siembra la Palabra de Dios en el mundo a través nuestro, hay distintos tipos de personas que reciben el mensaje, pero los que son buena tierra son aquellos que creen y perseveran. ¿Tú eres de los que perseveran? ¿Eres buena tierra para sembrar?





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