Lucas 2:6–7 Jesús nace en humildad, sin lugar en la posada, envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Lucas no lo presenta como un detalle tierno, sino como una señal profunda. El Hijo de Dios entra en el mundo sin privilegios, sin protección, sin reconocimiento humano. Desde su nacimiento, Jesús se identifica con nuestra fragilidad. El pesebre anticipa la cruz. La falta de lugar anticipa el rechazo. La humildad del nacimiento anticipa la entrega total. En Navidad celebra